Si estás en esta entrada es porque seguramente hayas intentado copiar algún elemento de la realidad o un dibujo y el resultado te haya salido desproporcionado.
Es uno de los fallos más comunes y que destacan a la vista.
Aprender a dibujar de forma proporcionada es una habilidad que requiere práctica y, cuanto más dibujes, menos problemas tendrás en este aspecto.
Aunque, no te voy a engañar, es un fallo que cualquier artista, por experto que sea, comete en sus obras.
Pero vamos a ver algunas maneras de dibujar de forma proporcionada.
¿Qué es la proporción?
Para entender la proporción, tenemos que diferenciarla de tamaño.
El tamaño es la medida absoluta de un elemento. Por ejemplo: la pantalla de tu ordenador mide 15″ de diagonal (unos 38 cm). La pantalla de tu móvil mide 5″ de diagonal (unos 13 cm).

La proporción es la medida relativa de un elemento en comparación a otros. Por ejemplo, la pantalla del ordenador es tres veces más grande que la pantalla del móvil.

A la hora de dibujar, no andamos midiendo cada cosa que hacemos, pero sí la comparamos con los elementos que la rodean.
Y es en lo que le rodea en lo que nos vamos a fijar para dibujar cada elemento.
Fíjate en la siguiente imagen:

Ya habrás podido adivinar que son iguales, pero nuestro ojo decide su tamaño en comparación a otras figuras. Como el cuadrado que envuelve al círculo B es más pequeño, nuestro cerebro dice: «Entonces el círculo de dentro será más grande.»
¿Te has fijado en cómo cambia la percepción de un objeto dependiendo de lo que tenga alrededor? A la hora de dibujar ocurre lo mismo. Así de importante es.
Además, nos sirve para darnos cuenta de que el ojo a veces nos engaña, y por eso es muy importante que revises la siguiente entrada para aprender a ver las formas geométricas en lugar de los símbolos y objetos que nos dice nuestro cerebro:
La proporción a lo largo de la Historia
Desde que ha existido arte visual, ha existido proporción.
Vamos a ver algunos de los momentos más relevantes y qué nos pueden aportar a nuestra forma de encajar y abordar la proporción en nuestras obras.
La venus de Willendorf

Una de las primeras esculturas conocidas de la Humanidad es una figura de una mujer.
La proporción aquí nos dice a qué se le daba importancia: senos y caderas, debido a la importancia de la fertilidad para los humanos de la Prehistoria.
Por tanto, la proporción no sirve solo para hacer bien una obra, sino para transmitir un mensaje, aunque sea inintencionado.
¿Eres capaz de encontrar ejemplos de obras que no sigan una proporción realista y explicar por qué?
El Arte Egipcio
Los egipcios desarrollaron un sistema que aún a día de hoy usamos: el módulo.
Módulo: Medida que se toma convencionalmente como norma o regla para medir o valorar cosas de la misma naturaleza.
El módulo se utiliza para proporcionar el cuerpo humano y la obra en general.
En el caso de los egipcios, se lo tomaron al pie de la letra, y usaban cuadrículas para situar los elementos, lo que daba a todo una rigidez y sensación de estabilidad y quietud que nos recuerda la importancia de los dioses, de lo eterno, de lo que permanece.

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras obras?
Para copiar una obra, puedes crearte también una rejilla.
Para eso utiliza una lámina de acetato transparente y, con rotulador permanente, hazle una retícula exacta.
Esa lámina la puedes poner encima de la obra que vayas a copiar o en un marco apuntando al paisaje.
De esta forma, solo tienes que copiar la cuadrícula en tu lienzo y encajar en cada cuadrado la parte correspondiente del cuadro, como si fuera un puzzle.
Así, es mucho más fácil encajar cada uno de los cuadrados en lugar de toda la obra.
Es una técnica fácil, pero requiere más tiempo. Es muy recomendable si queremos copiar algo a la perfección.
Tiene el inconveniente de no darnos pie a proporcionar de forma flexible, por ejemplo, siguiendo nuestro propio estilo.
Antigua grecia
Frente al hieratismo y las figuras rígidas del Arte Egipcio, los griegos empezaron a estudiar el cuerpo humano en su naturalidad y armonía, considerando que en su proporción se encontraba la belleza. Fue cuando se estableció el concepto de CANON:
CANON: Modelo o prototipo que reúne las características que se consideran perfectas en su género, especialmente el referido a la figura humana que reúne las proporciones ideales.
¿Os suena a algo actual? Exacto, desde la Antigua Grecia ya había quienes establecían una serie de características que debía tener el cuerpo humano perfecto, el considerado bello.
Aquí te muestro algunos de los más importantes, basados en la altura dada en la repetición de lo que medía la cabeza.


La diferencia con el Arte Egipcio es que ahora utilizan una parte del cuerpo como módulo, lo que hace todo más natural y menos rígido.
¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras obras?
Cuando vayas a dibujar una figura, coge una parte de su cuerpo y tómala como medida, por ejemplo la cabeza.
Dibuja las medidas para guiarte, por ejemplo, las siete cabezas de altura.
Compara siempre unas partes del cuerpo con otras, para asegurarte de que no salen desproporcionadas.
Arte Medieval
En el Arte Medieval, todo gira en torno a Dios y la representación de escenas bíblicas.
Por lo que todo lo demás se consideraba mundano, y no era objeto de representación artística.
Eso llevó a que no se buscara representar la figura humana como se presentaba en la naturaleza, sino en proporción a la religión.

Vemos que el tamaño de cada figura cambia según su importancia. Además, cambian las proporciones para ajustarse al marco:

En el Arte Gótico empiezan a cobrar realismo, pero de una forma muy estilizada (fíjate en los cuellos, que se alejan de ser realistas).

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras obras?
Lo que podemos aprender aquí es que no hay que ser necesariamente realista.
Podemos estilizar nuestras figuras, deformarlas o probar otras estrategias y comprobar qué tal quedan los resultados.
Renacimiento
En el renacimiento vuelven a centrarse en el ideal de belleza y armonía, pero esta vez por encima de la propia naturaleza. Buscan lo bello, lo perfecto.

Sin embargo, Leonardo Da Vinci añadió algo muy importante: las proporciones del cuerpo varían enormemente dependiendo de la persona.
Frente a Alberti, que buscaba la belleza única y suprema, Leonardo Da Vinci entendía que el cuerpo existía en diversidad, y con ello sus proporciones.
¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras obras?
Ahora es cuando somos conscientes de que no existe una única proporción correcta. La naturaleza es variada, cambia y depende.
Por ejemplo, la proporción humana depende de la edad:
Barroco

Los cuerpos debían mostrar sentimiento, por lo que las formas eran curvas, dinámicas y llenas de emoción y obras en plena acción.

¿Cómo podemos aplicar esto a nuestras obras?
Entramos en un estadio más difícil de la proporción: la usamos para conseguir dinamismo.
Los músculos se estiran, se contraen, las formas cambian.
La perspectiva también cambia las proporciones, dependiendo de cómo de cerca o lejos esté un elemento, se verá más grande o más lejos.
Todo ello son cosas que el artista va aprendiendo a lo largo de su carrera.
El dinamismo a través de la proporción es una de las cosas más complicadas de aprender y conseguir, porque requiere de base en muchas cosas.
Por eso, te voy a adjuntar algunos enlaces donde puedes encontrar modelos de personas y estudiar sus proporciones. Recuerda que cada persona tiene unas proporciones distintas, así que cuantas más estudiemos y dibujemos, más abanico de posibilidades tendremos a la hora de crear nuestros propios dibujos y poses.
Quickposes: free image library and gesture drawing tool for artists
Pose Tool https://www.posespace.com/posetool/default.aspx
Vanguardias
En el Siglo XX descubrieron que el Arte no era solo imitar, sino también expresar. Y con ello empezaron a realizar obras en las que la proporción tenía carácter expresivo.

También encontramos un alejamiento de los cánones de belleza a favor de la exploración de la diversidad de cuerpos y las formas de mostrarlos en nuestras obras.




Entonces, ¿cómo encajo un dibujo?
Tienes varias opciones:
- Puedes usar el método egipcio, usando una cuadrícula para pintar cada recuadro como si fuese un cuadro por separado.
- Puedes usar formas geométricas.
- Es el método que más verás explicado en escuelas, libros de texto y tutoriales.
- Tiene la ventaja de reducir a formas muy sencillas la obra, por lo que luego ir avanzando en elementos medianos y pequeños resulta más sencillo.
- Requiere controlar bien el tamaño y proporción de las figuras.
- Puedes usar formas orgánicas.
- En lugar de limitarte a polígonos o formas geométricas simples, puedes medir los elementos con dibujos más parecidos a «patatas».
- Tiene la ventaja de ser menos limitante, te puedes dejar llevar más por tu intuición.
- Sigue siendo muy importante encajar bien el tamaño y proporción de cada elemento.
Estos métodos te permiten centrarte en un problema a la vez. En este caso, tu primer problema es: ¿Qué tamaño tienen las principales partes del cuadro, comparándolas entre sí?
Uses el método que uses, te recomiendo no borrar. Aprieta poco el lápiz para tener presentes los intentos inadecuados, después, una de esas líneas será la definitiva, y seguramente ya la hayas hecho más fuerte por instinto.